Una de las principales avenidas de Buenos Aires estaba cerrada al mediodía.
Lo raro no era el cierre, ya que la vía en la capital argentina es lugar frecuente de protestas. El motivo era lo extraño: una alerta de bomba en el conocido teatro Gran Rex.
Los detalles empezaron a conocerse poco a poco, revelando la magnitud de lo que pudo haber sido.
Según fuentes oficiales argentinas, se encontró una bomba, que podía ser activada por teléfono celular y que estaba programa para explotar a las 1600 horas del miércoles. La misma hora en que estaría dentro del teatro el ex presidente de Colombia Álvaro Uribe.
El hecho se vio rápidamente reflejado con amplitud en los medios de comunicación locales. La posibilidad de un ataque de este tipo no es algo común en Argentina, por ende la sorpresa de muchos.
El juez que recibió el caso, Norberto Oyarbide, se presentó al teatro a hacer lo que describió como una “inspección ocular”.
Pero su presencia además sirvió además para que se conociese cuál es la hipótesis de las autoridades en base a lo que han encontrado.
“Personal de mantenimiento del teatro lo encontró (el explosivo) en un lugar donde Uribe iba a ofrecer un cóctel, en el segundo piso, con personalidades relevantes”, dijo el juez.
“El aparato estaba diseñado para explotar en el momento justo en que se esperaba mayor cantidad de gente en este sector, así que ustedes pueden imaginar lo que hubiese sido”, apuntó.
“Es algo muy grave (…) y pudo haber causado varias muertes”, afirmó Oyarbide.
¿Debe continuar?
En horas de la noche del martes, la Policía Federal argentina dio nuevas informaciones sobre el hecho.
El explosivo no era tan peligroso como se pensó originalmente, y más bien se trataba de una bomba de estruendo. Es decir, fuegos artificiales que causarían mucho ruido pero no la destrucción temida inicialmente.
Néstor Rodríguez, vocero del organismo de seguridad, indicó que el artefacto encontrado estaba “diseñado para producir efectos auditivos de estruendo, siendo leve su efecto mecánico o rompedor, no encontrándose en el ingenio que nos ocupa otro tipo de explosivo o metralla”, según una cita divulgada por la agencia oficial Telam.
El incidente había generado caos de tráfico en la zona céntrica de Buenos Aires en una hora de mucho tránsito.
Las autoridades desplegaron a diferentes unidades de la policía y escuadrones anti-terrorismo para investigar el hecho.
Pero las medidas también obedece a que se busca que el acto del expresidente Uribe siga adelante pese a lo sucedido.
“El encuentro se realizará con el expresidente de Colombia y las personalidades invitadas”, aseguró Oyarbide.
Hasta el momento ningún grupo o persona se adjudicó haber colocado el explosivo
“Es algo que se debe dilucidar y estamos trabajando en eso ya con la celeridad que la técnica y la mente nos permiten”, aseveró el juez.
Sus palabras tuvieron eco posteriormente por la Policía Federal, cuyos voceros afirmaron que se buscaría saber “la connotación” del incidente.

