Ya pasó todo. Y poco a poco las aguas están volviendo a su nivel.
Ya el renuente, y hoy excandidato, Hipólito Mejía acepto su derrota y Esquea Guerrero, que era quien quería forzar un desatino, no ha vuelto a aparecer por los medios de comunicación.
Ya los presidentes, ministros, reyes, y como les quieran llamar en cada país, han felicitado a Danilo Medina por su declaratoria por parte de la Junta Central Electoral como presidente electo de la República dominicana.
Ya el PLD ganó y el PRD perdió.
Ya mi correo electrónico no recibirá lo más de 60 e-mail de los partidos, movimientos y todo aquel que quería congraciarse con los candidatos de uno y otro bando.
Ya mi móvil puede durar un día completo con una sola batería, porque está descansando de los tediosos y repetitivos BCs de proclamas, informaciones y desinformaciones.
Ya estamos comenzando a desintoxicarnos de la contaminación visual y auditiva.
Ya estamos tomando el ritmo cotidiano de trabajo. Algunos contentos por la victoria alcanzada y otros amargados por la sufrida derrota.
Ya se acabó Aguilera y sus encuestas, José Fabián y sus sondeos, de Carlos Manuel Estrella y su incredulidad en las encuestas, Adriano de la Rosa y sus alarmantes “urgente”, de Fernando Peña y sus dos y tres artículos diarios, de Nelson Peralta con sus fábulas y rabiascas, de José Alfredo Espinal y los invento de sus “una fuente”.
Ya al fin pasó todo!

