Hay una intensa y agresiva campaña mediática de voceros del PLD de la capital con el propósito de afectar la posibilidad de que dirigentes de Santiago ocupen cargos de relevancia en el nuevo gobierno de Danilo Medina.
Lo raro e inexplicable es que los dirigentes del PLD en esta importante plaza electoral parece que no se están dando cuenta de que el objetivo de esa perversa iniciativa es dejarlos fuera a todos de la nueva administración morada.
Se utilizan influyentes medios de comunicación controlados por voceros del PLD para plantear con insistencia y maldad que a pesar de los esfuerzos de Medina, de la Primera Dama y del presidente Fernández, en Santiago finalmente se perdieron las elecciones.
De acuerdo a los datos, esa campaña ha calado significativamente en Danilo, lo que afecta sensiblemente las posibilidades de que importantes dirigentes del PLD de Santiago sean tomados en cuenta para formar parte del nuevo gobierno.
Quienes han puesto en movimiento esa campaña mediática olvidan que Medina llegó a tener en Santiago una intención del voto de apenas un 28 por ciento y que faltando un mes para las votaciones, su desventaja era todavía de 12%.
Hubo un esfuerzo titánico de la dirigencia del PLD de Santiago, del propio Medina, de la vicepresidente electa Cedeño de Fernández y del presidente de la República y finalmente la diferencia fue de un 2 por ciento.
La hazaña fue protagonizada por Ramón Ventura Camejo, Monchi Fadul, Julio César Valentín, José Izquierdo, Fernando Rosa, Monchi Rodríguez, Abel Martínez, Hamlet Otáñez, Raúl Martínez, Domínguez Brito, Antonio Peña Mirabal, Camilo Bermúdez, Mícalo Bermúdez, entre otros.
¿Cómo ahora iniciar una malsana campaña mediática para tratar de “sacar de circulación” a esos importantes dirigentes del PLD y afectar su posibilidad de formar parte del nuevo gobierno de Danilo Medina?
Ese es el duro juego de la política en la República Dominicana, donde “todo se vale” para tratar de “quitar del medio” a un compañero para tener “el camino libre” de acceso a las más relevantes posiciones de la administración pública.
Lo extraño es que la dirigencia del PLD en Santiago no se esté dando cuenta de esas bellaquerías y el propósito que tiene, que no es otro que dejar a la dirigencia de la provincia fuera del gabinete que deberá integrar Medina.
En vez de estar ahondando sus viejas diferencias individuales, de andar con sus tradicionales sectarismos y disputándose un “poder” que no existe, los dirigentes del PLD en Santiago deberían unificarse para enfrentar las maniobras capitaleñas.
Si esa campaña mediática que acusa a los dirigentes del PLD de Santiago de ser “unos derrotados” que no realizaron el trabajo electoral asignado sigue ganando terreno, quedarán todos fuera del gabinete del nuevo presidente de la República.
La dirigencia del PLD de Santiago luce dispersa, en disputa locales y personales, propiciando “divisiones” entre “leonelistas y danilistas” y con inexplicables e infantiles sectarismos, lo que podría ser mortal para el futuro de esta plaza electoral.
Si siguen así, los capitaleños y su campaña mediática se impondrán y, al final, despertarán sin “pito ni flauta” y fuera todos del gabinete del nuevo presidente Danilo Medina.

