Un hombre armado que dice pertenecer a Al Qaeda ha entrado a las 10 de la mañana en la sucursal del banco CIC en la avenida Camille Pujol, en el mismo barrio residencial de la Côte Pavée donde fue acorralado y abatido en su piso el fundamentalista Mohamed Merah.
Posteriormente, uno de los cuatro rehenes de la sucursal bancaria de Toulouse ha sido liberado mientras que a los tres restantes se les ha hecho llegar agua y alimentos. Un segundo rehén, también varón, acaba de ser liberado. El secuestrador sigue en el interior con el director del banco y otro cliente.
A las puertas de la oficina bancaria se han desplazado efectivos del grupo de intervención de la Policía de Toulouse, conocidos por sus siglas de GIPN. En esta ocasión, las autoridades han evitado enviar al otro grupo de intervención francés, el RAID que en su día actuó contra el tristemente célebre yihadista de 23 años de origen argelino. No obstante, el varón armado ha pedido hablar con estas fuerzas especiales y ha reconocido estar actuando por convicción religiosa y no por dinero, ha declarado el fiscal de Toulouse, Michel Valet.
La policía ha informado de que el varón es natural de la localidad de Castres y tiene 26 años. Su propia hermana lo ha descrito en el lugar de los hechos como alguien con trastornos psiquiátricos inestables. “Tiene rabia y miedo del mundo exterior”, ha dicho, en declaraciones recogidas por la edición ‘online’ de Le Monde. Fuentes de la investigación confirman que el sujeto es “bien conocido” en el hospital psiquiátrico Gerard-Marchant, donde estuvo ingresado.
Según la policía de Toulouse, desde el exterior del edificio se habría escuchado un disparo. Entre los prisioneros del secuestrador se halla el director de la entidad bancaria. Al parecer, el individuo entró en el CIC para robar y, al reclamar dinero en metálico y serle negado, sacó su arma y disparó para que su amenaza resultara creíble. Hace escasos minutos se ha escuchado un segundo disparo. Se ha procedido a su vez a la evacuación de un colegio de la zona.
