El talento de Raúl Martínez y su visión de un servidor público eficiente, honesto y creativo lo han convertido en un excelente referente como funcionario. Su ascenso político ha sido meteórico, ejemplar y brillante.
El decreto del presidente Leonel Fernández que lo nombró Fiscal de Santiago en el año 2004 no sólo lo convirtió en el más joven en ocupar esa influyente posición pública, sino que fue una formidable oportunidad para demostrar su talento.
Raúl es inteligente, organizado, trabajador e intransigente. Es exigente y temible en su visión sobre el desempeño transparente de las funciones públicas. ¿Quién se atreve a acercársele con una sugerencia que él entienda indecente?.
El actual gobernador de Santiago, cuyo decreto también lo convirtió en el más joven que ha ocupado la representación del Poder Ejecutivo en la provincia, es el modelo de lo que debería ser un funcionario público en cualquier país del mundo.
Es un apasionado con la eficiencia, con los resultados positivos en las tareas e iniciativas que asume, un amante de la lectura y perseguidor de conocimientos y es implacable con los que se desvían en el cumplimiento de sus deberes y responsabilidades públicas.
Su brillante e histórica gestión como Fiscal se aplica como modelo en el país y las (os) actuales fiscales del Distrito Nacional, Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, La Vega, San Francisco de Macorís, Puerto Plata, Montecristi, Dajabón y Santiago Rodríguez son sus discípulas (o), fueron sus adjuntas (o) y al él le deben los ascensos que han logrado.
La aplicación de las innovaciones, iniciativas, proyectos y programas que creó su prodigiosa mente transformaron en su totalidad el Ministerio Público, impactaron en el país y colocaron a Raúl en la opinión pública nacional como un brillante funcionario y joven talento.
Su desempeño honesto, su idoneidad y la eficiencia demostrada en la Fiscalía y en la Gobernación de Santiago y en las responsabilidades políticas que les han asignado, lo han llevado a ser un funcionario de una excelente imagen y credibilidad.
A pesar de que su labor intensa en el PLD empezó en 2004 (en el 2002 debutó como una figura relevante en la candidatura senatorial de Domínguez Brito), Raúl Martínez es miembro del comité central peledeísta y fue director de Comunicaciones de la campaña morada en el 2008 y en el 2012.
Hoy día está terminado su maestría en Ciencias Políticas en la Fundación Global, Democracia y Desarrollo y su amigo el senador Julio César Valentín se atrevió a decirle al presidente Fernández: “es el más brillante y talentoso joven político con que cuenta el país”.
En sus dos oficinas siempre está rodeado de buenos libros, lee dos y tres al mismo tiempo y sus compañías más fieles son las cajas de cigarros que devora con una agresividad que alarma.
Los periodistas le atribuyen ser muy tacaño pero aún así, lo apoyan, lo aprecian y respaldan todas las actividades que realiza porque él se ha encargado de que la opinión pública lo asuma como es, honesto, eficiente y entregado a las mejores causas.
Raúl Martínez, abogado, profesor de Derecho y periodista frustrado es un funcionario ejemplar, con impecable imagen, un modelo de servidor público y una joven figura que ya forma parte de las élites del poder político e intelectual del país.

