El desplome electoral de los diputados José Ricardo Taveras, Ulises Rodríguez y Angel Acosta y del candidato a esa misma posición, Raúl Martínez, ha sido una de las sorpresas negativas de mayor impacto en la opinión pública en estas horas.
Lo del ex procurador fiscal de Santiago, Raúl Martínez, tiene una gran repercusión en los medios de comunicación debido a que es uno de los dirigentes políticos y servidores públicos que goza de más aprecio, admiración, cariño y respeto.
¿Qué pasó con Raúl Martínez? Esa es la pregunta más insistente en estos días entre periodistas y comentaristas de radio y televisión, con los cuales el joven abogado ha cultivado excelentes, transparentes y sinceras relaciones de amistad y colaboración.
Como muy pocos en los medios de comunicación dominamos “las intríngulis” moradas, el esfuerzo para lograr una explicación razonable a lo sucedido con Raúl es más difícil. De todas formas, como este tema concita tanto interés, voy a tratar de exponer “mi verdad”.
1-Los actuales diputados que compitieron con Raúl Martínez sacaron menos votos, incluyendo el desplome de Abel Martínez, que en ocasiones anteriores, lo que indica que todos estuvieron muy flojos.
2-A pesar de esa baja votación de Abel Martínez, Víctor Suárez, Máximo Castro Silverio y Dilepcio Núñez, en dinero y apabullante clientelismo Raúl se quedó “muy corto”. El más modesto de los 4, Víctor Suárez, tiene una gallardía para competir digna de reconocimiento.
3- Casi al final de la jornada, los más influyentes dirigentes del equipo de Raúl Martínez “amarró” con José Enrique Sued y dejó al candidato a diputado “en el aire”.
4-Un candidato a diputado vendiendo bonos a mil pesos nunca podría enfrentarse a los millones de Abel, Dilepcio, Altagracia González, entre otros.
5-La estrategia de campaña de Raúl Martínez y Bélgica Espaillat hizo mucho hincapié (eso lo publicó este periódico) en sacar de circulación al diputado Víctor Suárez, a quien quisieron exhibir como “un muerto sin posibilidades”.
6-La confianza: Raúl y su equipo se veían tan confiados en el triunfo que puso en alerta a sus adversarios (¿fue triunfalismo?).
7-El poderío económico y la alianza que hizo Altagracia González con el candidato a alcalde del PRD, Gilberto Serulle, jugaron un papel casi decisivo en la derrota de Raúl.
8-Un exceso de lealtad: desde que se formalizó la alianza PLD-PRSC, Raúl Martínez rechazó el apoyo de todos los dirigentes que en las reuniones le decían que estaban con Gilberto Serulle.
9-Un candidato que cae muy bien en la clase media, pero que no amarró bien en esos sectores y se limitó a “echar el pleito” en los barrios.
10-Una formidable campaña mediática que convenció “a todo el mundo” de que estaba en un sólido segundo lugar entre ocho a ser elegidos, lo que provocó que muchos se fueran a auxiliar a Víctor Suárez y a Bélgica Espaillat para que “no se cayeran”.
Al final, lamentablemente el que se cayó fue Raúl Martínez y Santiago perdió la oportunidad de tener un excelente diputado, el único que hizo propuestas concretas a la población y el que encarna honestidad, eficiencia e inteligencia.
Como soy su amigo, he lamentado profundamente que no ganara.
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