Por su lucha abierta y decidida a favor de la democracia y sus aportes al desarrollo económico, social y cultural a la República Dominicana, la Cámara de Diputados acaba de rendirle un justo, merecido y oportuno reconocimiento al empresario santiaguense Don Marcelo Felipe Bermúdez Estrella.
Los augustos salones de nuestra Asamblea Nacional sirvieron de escenario para este homenaje, el cual fue encabezado por el joven, dinámico e inquieto presidente de la Cámara, el santiaguense Julio César Valentín
Hace tiempo que debió hacerse esto con Don Marcelo pero, como bien dice el refrán, más vale tarde que nunca. Si hay un dominicano que reúne los méritos suficientes para que se le reconozca a este nivel, ese es indudablemente Don Marcelo. Por eso me sumo a la iniciativa de la Cámara de Diputados.
Don Marcelo es un icono de Santiago y el país, del que debemos sentirnos orgullosos y orgullosas. Es un paradigma para la sociedad. Su participación en las luchas que libraron jóvenes dominicanos contra el régimen del dictador trujillista, lo convierten en un símbolo nacional.
Fue de los que estuvieron en Las Manaclas junto al insigne Comandante Manuel Aurelio Tavarez Justo en 1963. Durante la tiranía varias veces fue a dar con sus huesos a las inmundas mazmorras trujillistas. Está vivo “para contarla”, como quien dice.
Algo importante es que nunca Don Marcelo ha pasado factura por esto. Ni siquiera fanfarronea. Incluso hasta tímido es para hablar de estos temas. Solo lo hace cuando los periodistas lo abordan ¡y tienen que convencerlo!
Don Marcelo es un hombre solidario, amigo del amigo. Discretamente sigue siendo un aliado de la causa pues no hay organización que se acerque hasta él que le niegue extenderle la mano. Hay muchas acciones que ha hecho calladamente. Lo se, no porque él me lo haya dicho, sino que me he enterado a través de amigos cercanos.
Don Marcelo sigue conservando su sencillez, su humildad. Acostumbra a ir a la cafetería de El Encanto, de tarde en tarde, a tomarse un café y a conservar con sus amigos. No tiene “aire de rico”, pese a que es un santiaguero que no vive mal.
Hay que recordar que Don Marcelo es pionero en la instalación de zonas francas en Santiago, fue gobernador provincial en el primer gobierno del presidente Leonel Fernández y que también se ha destacado en las artes, en su condición de reconocido escultor.
Por todo esto, y por lo demás, es que saludo y felicito, no solo a él, sino también a la propia Cámara de Diputados, porque es de justicia rendir honor a quien lo merece, parodiando al apóstol Marti.
Y me cuentan que, por primera vez, en la Cámara hubo un quórum absoluto, o sea, que participaron todos los diputados, en una ceremonia de esa naturaleza. El salón de la Asamblea solo había sido usado en otra ocasión para reconocer al profesor Juan Bosch.
Don Marcelo, insisto, bien se merece este homenaje ya que es un dominicano que siempre ha enarbolado el amor patrio y se ha consagrado a luchar por la justicia, la igualdad, soberanía e independencia. Es un profesional y un dirigente político comprometido con las mejores causas de la nación. No hay dudas.
Por eso, la iniciativa de la Cámara de Diputados fue justa, patriótica y, sobre todo, muy humana porque don Marcelo es ¡un ejemplo de ejemplos! Seguimos en combate!
Nota al margen: Invitación a la 1ra Muestra “Cuba en Imágenes”, Casa de Arte, lunes 26 de Julio, 5:30 PM. Te esperamos.
(bretonfelixjacinto@yahoo.com, felixjacintobreton@hotmail.com)
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